La Phalaenopsis es una orquídea de interior con hojas carnosas y brillantes, conocida por sus flores duraderas en forma de mariposa. Para cuidarla, necesita luz indirecta abundante, una temperatura estable, humedad y un riego semanal (verano) o quincenal (invierno), preferiblemente por inmersión usando agua sin cloro, evitando siempre el encharcamiento del sustrato.